El 31 de enero de 2007 se publicó el Real Decreto 47/2007 por el que se establece la obligación de poner a disposición de los usuarios de todos los edificios (viviendas y terciario) un Certificado de Eficiencia Energética del mismo. La entrada en vigor de este R. D. es el 31 de abril y su obligatoriedad a partir del 31 de octubre de 2007.
Mediante esta etiqueta (que ya se viene usando en otros productos como los electrodomésticos) el usuario puede hacerse una idea del consumo energético de la vivienda que adquiere mediante una letra que irá desde la A (máxima eficiencia energética) hasta la G (la peor calificación posible). De esta manera, se añade un valor a las nuevas construcciones desde un punto de vista energético que hasta la fecha no se tenía en cuenta.
La etiqueta muestra de forma clara tanto la demanda de energía para calefacción y refrigeración así como las emisiones de CO2 asociadas a esas demandas incluyendo la producción de agua caliente sanitaria.
En la fase de ingeniería se calificará el edificio con las condiciones de diseño. Esa etiqueta se podrá mantener siempre que la ejecución de la obra se ajuste a dichas condiciones. De no ser así la Certificación tendría que ser modificada dando lugar a la etiqueta definitiva del edificio.
Para obtener una buena calificación el edificio debe conseguir tener:
Una baja demanda de energía: Buen diseño arquitectónico conseguido mediante técnicas bioclimáticas, aislamiento, etc. Un bajo consumo de energía: Buen diseño de instalaciones utilización de las energías renovables, calderas de alta eficiencia, etc.
ERA Ingeniería puede calificar edificaciones si es posible mediante opción simplificada (calificación máxima D) o mediante las herramientas informáticas oficiales LIDER, CALENER para poder optar a las más altas etiquetas de Certificación.
ERA Ingeniería le ofrece SOLUCIONES y otras personalizadas a las necesidades energéticas y los recursos disponibles en todas las vertientes de nuestra actividad: ingeniería, consultoría, instalación y gestión administrativa.