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El calentamiento del agua de las piscinas, públicas o privadas, consituye una de las aplicaciones de la energía solar más rentables debida a los grandes ahorros que se generan frente a las instalaciones convencionales tipo gasóleo, gas o electricidad. Para mantener caliente una piscina es necesaria una gran cantidad de energía.

Estas instalaciones son de aplicación a piscinas privadas (uso particular o rehabilitación) o públicas (uso deportivo, rehabilitación, ocio, etc.)
Hay que mencionar, además, que en España (y otros muchos países) está prohibido el uso de dichas energías convencionales (gas, gasoil, etc) para calentar piscinas al aire libre (I. T. IC. 04.9, B. O. E. 13/8/81).
Existen dos aplicaciones diferentes de la energía solar a la climatización de piscinas.
1. PISCINAS DESCUBIERTAS: AMPLIACIÓN DE LA TEMPORADA DE BAÑO
Si la piscina no está cubierta, utilizando colectores solares puede ampliarse la temporada de baño desde mediados de primavera hasta bien entrado el otoño. Para ello se ha desarrollado la técnica de los colectores de polipropileno que por su bajo coste presentan una solución inmejorable.

Las temperaturas del agua de la piscina que pueden obtenerse en condiciones óptimas son de 28-30ºC, una temperatura más que agradable para el baño.
2. PISCINAS CUBIERTAS: CLIMATIZACIÓN
Si queremos climatizar la piscina durante todo el año, debe estar cubierta y hay que aplicar los paneles con cubierta de vidrio. También se puede utilizar, en ese caso, un apoyo la instalación solar -eléctrico o con caldera-. |